Y termino un día más de trabajo, en un colegio, un centro educativo, como muchos otros.
Hoy tuve la oportunidad, de abrir un espacio, haciendo uso de la tecnología que me permita, hacer un recuento de lo vivido cada día en mi trabajo. para compartir, para dejar una huella de todas aquellas experiencias que me permitieron aprender.
Partiendo de lo anterior, considero oportuno, registrar y analizar aquellas situaciones exitosas o bien problemáticas que permiten reflexionar para mejorar.
Las alegrias de los chicos, las lágrimas, las ilusiones, los desamores, las buenas y malas actitudes, de unos y otros, marcan sin duda algunas huellas para actuar mas efectivamente en futuros eventos.